COCHABAMBA. Tras el ampliado de emergencia convocado en Cochabamba, que integró a gremiales, productores pecuarios, cooperativistas mineros e importadores, se determinó exigir de forma unánime la abrogación del Decreto Supremo 5676, norma que eleva el precio del diésel a 18 bolivianos para ciertos sectores. El secretario ejecutivo de la Confederación Nacional de Gremiales por cuenta propia de Bolivia, César Gonzáles, advirtió que la medida incrementará en cadena los costos operativos, golpeando directamente al consumidor final en un contexto donde las ventas ya han caído en un 50%.
Ante la crisis cambiaria y tributaria, el bloque planteó alternativas técnicas al Ejecutivo, tales como reducir temporalmente el Impuesto al Consumo Específico (ICE) para contener el alza de precios de las importaciones, exigir que la Aduana Nacional respete los valores reales de compra en el exterior, y aplicar de manera automática el alivio tributario para un millón de cuentas sin trabas burocráticas. Asimismo, propusieron importar petróleo crudo para reactivar la producción local de combustibles en las refinerías «ociosas» de Cochabamba y Santa Cruz. Los sectores anunciaron marchas de protesta nacionales desde los cuatro puntos cardinales al día siguiente de concluir el estado de excepción, descartando de inicio los bloqueos de caminos
