COCHABAMBA – En el marco del Día Internacional de la Trabajadora Sexual, integrantes de la organización Warmi (AMISB) se movilizaron este martes en la plaza principal 14 de Septiembre para denunciar la situación de vulnerabilidad extrema en la que se encuentra su sector. A través de un plantón, las manifestantes buscaron recordar a la sociedad y a las autoridades que son un colectivo activo que exige el reconocimiento de sus derechos fundamentales
Un sector en el olvido
Fite Lino, presidenta de la asociación Warmis AMISB, señaló que el sector continúa siendo un grupo sistemáticamente olvidado por el Estado. Durante la protesta, se denunciaron situaciones recurrentes de violencia, explotación, maltrato y discriminación. Según datos proporcionados por la organización, se estima que solo en Cochabamba existen más de 20,000 trabajadoras sexuales que carecen de una red de protección institucional adecuada
“Estamos haciendo este pequeño plantón para que las autoridades recuerden que también nosotras existimos”, manifestó Lino, subrayando que la falta de visibilidad agrava las condiciones de precariedad en las que desempeñan su labor
Demandas de regulación y control
La principal demanda del sector es la creación de una normativa específica que regule su actividad y ponga freno a los abusos. La organización Warmi hizo un llamado directo al Alcalde y a la Intendencia Municipal para que intervengan en el control de los locales y lenocinios, donde se reportan jornadas laborales abusivas.
“Los que tienen los locales no tienen horario, trabajan las 24 horas. En realidad, tanto el alcalde como la intendencia deberían ver por este sector”, denunció la representante, enfatizando que la ausencia de reglas claras permite la explotación por parte de propietarios y proxenetas.
Hacia el reconocimiento de derechos
Además de la regulación horaria, las trabajadoras exigen que las autoridades realicen controles efectivos en los establecimientos para garantizar condiciones mínimas de seguridad y respeto a su integridad. La movilización concluyó con el pedido unánime de que el diálogo con las autoridades se traduzca en leyes que protejan a las mujeres de la violencia y les permitan acceder a una defensa real de sus derechos como trabajadoras.
Redacción/Jenny Caveros Castro
