COCHABAMBA. El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, se pronunció sobre las medidas gubernamentales de regulación de combustibles y respaldó la necesidad de poner fin a la subvención estatal de los carburantes en Bolivia.

La autoridad edil sostuvo que el país no puede continuar subvencionando millones de dólares en carburantes, señalando que el combustible debe comercializarse al precio del mercado internacional. Según Reyes Villa, la eliminación del subsidio permitirá canalizar esos recursos económicos hacia el fortalecimiento del desarrollo y la mejora de la calidad de vida de los bolivianos.

Electro-movilidad, la propuesta estructural
Frente a la coyuntura del transporte, Reyes Villa afirmó que la solución de fondo no reside únicamente en la conversión de vehículos a Gas Natural Vehicular (GNV), pues advirtió que el gas se agotará en el corto plazo. En su lugar, planteó como propuesta integral la transición hacia la electromovilidad en el transporte público.

Reyes Villa detalló que sostuvo conversaciones con el Ministerio de Obras Públicas para gestionar líneas de crédito en favor de los transportistas, permitiéndoles adquirir buses eléctricos cuyo costo actual ronda los 50.000 dólares. Destacó que Bolivia dispone de excedentes de energía eléctrica y cuenta con potencial para generar energía hidroeléctrica, eólica y solar. Añadió que la migración a vehículos eléctricos reducirá los costos operativos, eliminará el gasto en repuestos mecánicos y permitirá mantener o reducir las tarifas de los pasajes.

Respecto a iniciativas pasadas, el alcalde recordó que anteriormente propuso importar combustible a cinco bolivianos mediante la captura de 10.000 millones de dólares y la fijación del dólar a siete bolivianos, aunque remarcó la necesidad de «dar vuelta a la página» y adaptarse a la realidad económica actual.

Control de precios y protección a la canasta familiar
Para mitigar el impacto económico en la población, Reyes Villa anunció que el municipio ejecuta controles de precios en los mercados para evitar especulaciones en los productos de la canasta familiar.

Asimismo, destacó la regulación del precio de distribución de agua potable mediante cisternas en la zona sur de la ciudad, donde la habilitación de cuatro puntos de carguío con ocho pipetas permitirá fijar la tarifa en 18 bolivianos por turril. Finalmente, la autoridad confirmó que sostendrá reuniones con los dirigentes del transporte para evaluar un estudio de costos, reafirmando que su prioridad es evitar incrementos que afecten la economía de la ciudadanía