COCHABAMBA – El sector fabril de Cochabamba atraviesa una situación crítica que amenaza no solo la estabilidad laboral, sino también el abastecimiento y los precios de productos de primera necesidad. Abraham Anzaldo, secretario ejecutivo de la Federación Departamental de Trabajadores Fabriles de Cochabamba, advirtió que las empresas están «arañando para sobrevivir» ante el incumplimiento de compromisos gubernamentales y factores económicos adversos.

Impacto logístico por falta de diésel La escasez de diésel se ha convertido en un obstáculo logístico insalvable para la industria local. Según Anzaldo, las empresas no están recibiendo materia prima a tiempo y enfrentan retrasos de entre dos días y una semana en la entrega de productos terminados. Los transportistas, atrapados en filas de combustible, han comunicado al sector que el cumplimiento de los cronogramas es actualmente imposible. Esta situación, advirtió el dirigente, podría derivar en un encarecimiento generalizado de la canasta básica, afectando principalmente al «boliviano de a pie».

Inestabilidad laboral y despidos La crisis económica ya ha tenido consecuencias directas sobre los trabajadores. Anzaldo informó que dos empresas han despedido a más de 100 trabajadores, cuyas familias se encuentran actualmente movilizadas en puertas de las fábricas exigiendo su reincorporación. La Federación está realizando el seguimiento administrativo y judicial ante el Ministerio de Trabajo y los juzgados para revertir estas medidas. El dirigente señaló que, si bien la mayoría de las empresas intentan salir adelante de forma conjunta entre trabajadores y empleadores, el sector se encuentra en un estado de vulnerabilidad extrema.

Costos de energía al doble A la crisis del combustible se suma un incremento drástico en el costo del gas industrial. Anzaldo denunció que las facturas de gas para algunas empresas en Cochabamba se han incrementado casi al 100%, pasando de pagar, por ejemplo, un millón a más de dos millones de bolivianos. Este incremento en los costos de producción inevitablemente se trasladará al consumidor final, encareciendo aún más los productos esenciales.

Ante este escenario de compromisos incumplidos, el sector fabril convocó a un ampliado nacional para la próxima semana. En dicha instancia, las nueve federaciones departamentales y las centrales obreras analizarán el cumplimiento de los acuerdos y determinarán las medidas de presión a seguir, sin descartar el inicio de movilizaciones.