El dirigente del Distrito 9, Lucio Ramirez, afirmó que las autoridades nacionales y locales criminalizan el reclamo social en lugar de resolver el desabastecimiento y el alza de precios. 

COCHABAMBA – En un duro pronunciamiento contra la gestión gubernamental en sus tres niveles, el dirigente del Distrito 9, Lucio Ramirez, denunció que existe una campaña para deslegitimar las movilizaciones sociales. Según el representante, el Gobierno y las autoridades llamadas por ley han optado por «satanizar la protesta» de la población en lugar de ofrecer soluciones concretas a la crisis económica que asfixia a las familias

«Cuando la población pide algo, el principal culpable son los dirigentes, y no es así», aseveró Ramirez, aclarando que su rol es simplemente ser portavoces de la «verdadera realidad» que viven los hogares cochabambinos, quienes sufren a diario por el incremento de precios y la falta de combustible. El dirigente lamentó que, ante la incapacidad de dar respuestas al tema económico, las autoridades busquen culpables externos.

Proyectos paralizados y convenios olvidados

La molestia del sector también radica en el estancamiento del desarrollo local. Ramirez señaló que existen múltiples compromisos y convenios suscritos con el municipio y el gobierno nacional que no se han cumplido. «Tenemos proyectos prácticamente, convenios que no se han dado cumplimiento, tanto en el tema de los POAs como otros acuerdos con las autoridades», detalló Ramirez.

Ante este escenario de abandono, el dirigente exigió que las autoridades «se pongan la mano al pecho» y den celeridad a las necesidades de la ciudadanía para evitar que la situación crítica del país siga golpeando a los más vulnerables.

Redacción/ Jenny Caveros