Este domingo 31 de mayo, la ciudad de Cochabamba respiró un aire distinto. Las calles, en diferentes zonas de la capital, fueron prácticamente tomadas por los vecinos. Muchos salieron a caminar, otros tomaron su bicicleta para pasear, varios acompañaron a sus hijos pequeños que estuvieron en triciclos, monopatines o autitos, algunos eléctricos y otros jalados por cuerdas…
El tradicional paseo de El Prado e importantes avenidas como la Libertador Bolívar, la América, en el norte, la Heroínas, la San Martín y la Ayacucho, en el centro, además de la Avenida Suecia, la 6 de agosto y la Panamericana, en el sur, se vieron inundadas y abarrotadas de personas que salieron a disfrutar de una jornada sin motorizados en las calles.
En varias calles y avenidas se vio gran cantidad de comerciantes que ofrecían desde comidas, hasta bebidas, postres, ropa y enseres para el hogar. Mucha gente expresó su rechazo porque, con tanto comercio en las calles (que además genera ruido y un montón de basura) se estaría perdiendo la verdadera «esencia» del Día del Peatón y del Ciclista.
Con todo, fue un día caluroso y alejado de la contaminación atmosférica; un día de distensión, de alegría, de entusiasmo y de compartir momentos agradables en familia y al aire libre.
