COCHABAMBA – En un pronunciamiento marcado por la preocupación ante la coyuntura política y social, el Arzobispo de Cochabamba, Monseñor Oscar Aparicio, hizo un llamado urgente a la unidad y al fortalecimiento del diálogo para superar el actual escenario de inestabilidad que afecta a Bolivia.

El arzobispo reconoció abiertamente que el país atraviesa por “situaciones más difíciles”, una realidad que mantiene en vilo a diversos sectores de la sociedad. No obstante, se mostró optimista al identificar lo que describió como “pequeñas señales de diálogo” y búsqueda de soluciones que han comenzado a emerger en los últimos días.

El llamado al diálogo y la pacificación

Para la autoridad eclesiástica, es necesario que estos acercamientos no sean aislados, sino que se conviertan en un proceso sólido. “Espero que estas pequeñas señales de diálogo, de buscar solución, que  estamos viendo, sean (de) verdad en crecimiento y sea para el bien de todos”, manifestó Aparicio, señalando la necesidad de que los actores involucrados prioricen el bienestar colectivo sobre los intereses particulares

En este sentido, el Monseñor apeló a la responsabilidad de la ciudadanía y de los líderes sociales para deponer actitudes de confrontación. Su mensaje fue directo: la meta inmediata debe ser “contribuir a pacificar nuestro país”, un paso fundamental para encontrar salidas viables a la crisis

Un marco de fe en tiempos complejos

Estas declaraciones fueron vertidas en el marco del anuncio de la solemnidad del Corpus Christi, que se celebrará este jueves a las 9:00 en la Catedral Metropolitana. El Arzobispo vinculó la festividad religiosa con la realidad nacional, señalando que la presencia de Jesucristo en las calles representa un acompañamiento para un pueblo que busca consuelo y dirección en momentos de incertidumbre

“Jesucristo, nuestro Señor sacramentado, camina junto a nosotros en nuestras calles y somos bendecidos por él”, concluyó el Monseñor, instando a la población a participar de los actos litúrgicos no sólo como un acto de fe, sino como un espacio de reflexión para la pacificación de Bolivia.

Redacción/Jenny Caveros Castro