Marina Terceros, vecina de la zona de Sivingani, informó que más de 34 familias se encuentran sin el servicio básico tras el presunto robo de tuberías y amedrentamiento de grupos que exigen multas ilegales.

COCHABAMBA – Una situación de alta tensión se vive en la zona de Sivingani, donde los pobladores denunciaron un atropello sistemático contra su derecho al acceso de agua potable. 

Según informó Marina Terceros, vecina del lugar, un grupo de supuestos «agrarios», están interviniendo de manera violenta para impedir que los nuevos propietarios accedan al elemento vital.

La denuncia señala que estos individuos procedieron presuntamente robar los tubos de conexión, agrediendo físicamente en el proceso a mujeres y niños que se encontraban en el lugar

«El hecho de querer tener derecho a un elemento vital que es el agua, ellos están viniendo a cortarnos y a agredir a los niños y a la gente», manifestó Terceros, subrayando que la mayoría de las afectadas son mujeres trabajadoras

Extorsión y amedrentamiento

El conflicto ha escalado a niveles de extorsión. Según el reporte, los agresores han impuesto amenazas de multas que oscilan entre los 500 y 1.000 bolivianos para aquellas personas que no se sumen a las acciones de retiro de tuberías o que intenten defender la conexión de tuberías para el abastecimiento de agua potable.

Actualmente, son más de 34 familias las que han quedado desprovistas del servicio tras el desmantelamiento de la red en su sector

Señalan impunidad

La dirigente vecinal denunció una presunta complicidad con sectores de la policía bajo la premisa de que «la plata manda», «Queremos que la prensa o las autoridades hagan un seguimiento a este problema porque después somos dejados de la mano de Dios», expresó la dirigente, exigiendo protección para los vecinos. Ante esta situación, las Juntas Vecinales de Sivingani se declararon en emergencia y se reúnen para exigir la inmediata habilitación del servicio de agua potable y el cese de las agresiones en la zona.

Redacción / Jenny Caveros